domingo, 13 de noviembre de 2011

Semana 36 (38 de embarazo)

Finalmente amado Óliver, durante esta semana tu abuelita Gloria llegó de México. Eso me llenó de mucha alegría y energía, pues el hecho de tener a alguien con quien hablar y compartir mi día cambia mucho las cosas. Tu papi trabaja durante muchas horas y aunque quiere platicar con él, luego llega cansado y hasta sigue trabajando aquí en la casa. Y bueno, tu madre es una persona que necesita de mucha interacción interpersonal y pues cuando no tiene con quien hablar se medio deprime. Pero eso cambió ya porque con tu abuelita presente, el cotorreo está a la orden del día. Además también me ha estado ayudando con las labores de la casa. Limpiar, barrer, trapear, cocinar... bueno no sabes que alivio y cuanta bendición eso significa para tu mami que ahora se cansa tan rápido y que le duelen la espalda y los pies si hace demasiado esfuerzo físico.
También esta semana comenzaron a cambiar las cosas dentro de mi cuerpo. En primer lugar, te bajaste más hacia mi cadera y eso provocó que el reflujo casi desapareciera. Nuevamente pude comenzar a comer sin sentir nauseas y pude regresar a dormir acostada. También la ginecóloga me dijo que mi cervix (la entradita a donde vives ahora) ya comenzó a dilatarse. De hecho me dijo que tenía un centímetro y me preguntó que si quería que me tratara de separar el saquito donde vives de mi útero para así acelerar un poco el proceso. Honestamente, como ya queremos conocerte, le dije que si y aunque fue un poco molesto y sangré un poco, no pasó a mayores. Lo malo es que me hice ilusiones de que ya ibas a nacer esta semana sin falta, pero creo que sigues todavía muy cómodo adentro de tu mami. Pero no te preocupes, yo se que si necesitas quedarte dentro de mi para madurar mejor, tendré que tener paciencia.

Semana 35 (37 de embarazo)

Mi amado hijo. Durante esta semana decidí que después de todo si te vas a llamar Óliver. A tu papi le gusta mucho y a mi también no me desagrada. También comencé a ir a ver a la doctora ahora cada semana y pues me dijo que todavía no se veía para cuando. A tu papi y a mi nos pareció bueno porque así vas a poder esperar a que llegue tu abuelita Gloria.
También durante esta semana he estado sufriendo mucho de reflujo. Definitivamente ya no cabes en mi panza y me ha resultado muy incómodo dormir acostada. De plano he tenido que dormir sentada al menos unas cuantas horas de la noche. Tampoco puedo comer a gusto porque me provoca nauseas y gastritis. El cansancio me agobia cada día y si no duermo al menos dos horas durante la tarde ya no puedo aguantar el resto del día. Lo bueno es que se que todo esto es temporal y cada día que pasa estoy mas cerca de conocerte mi amado bebé. Eso me sigue llenando de mucha ilusión e imaginar tu carita, tus manitas, tus piecitos y tus ojitos bellos hacen que el corazón me reboce de felicidad.